Erase una vez…. Un payaso…..parecia haber perdido algo, pues buscaba ora detrás de un arbol, ora dentro de una papelera, debajo de un banco…..mas al no encontrar nada, se sento en el banco y comenzo a llorar. Al rato paso un mendigo y al verle llorar se sento junto a el y le dijo……
- amigo payaso, porque lloras?
El payaso, sorprendido, dejo un instante de llorar y le respondió…
- he perdido la sonrisa y no la encuentro y sin la sonrisa no puedo hacer reir a nadie.
Dicho lo cual volvio a llorar amargamente. El mendigo le contestó….
- has buscado en tu corazón?.
- si, pero esta oscuro.
- porque no abres la ventana de tu corazón, para que la claridad del amor lo ilumine?.
- y como se hace eso?
- cuando mires un arbol, miralo con la inocencia de un niño, con amor, como si fuese la primera vez que lo vieses…..lo mismo con el agua, con las mariposas, con las aves, con las flores, con toda la creación del amor. Entonces esa creación vivira en tu interior. Te regalare una de mis sonrisas.
- mejor no….no debes tener muchas sonrisas siendo un mendigo, durmiendo en las calles y dependiendo de la caridad de las personas.
-jaja, siempre tengo de sobra, porque un dia descubri que en mi corazon habia un arbol magico llamado sonrisa y c/ vez que cogia una al volver a coger otra no solo volvia a estar la sonrisa donde la habia cogido sino que habia nacido otra mas. Ese arbol esta en todos los corazones y es magico porque multiplica las sonrisas…si regalas 5 te repone 10, por eso nunca seras tan pobre como para no regalar una sonrisa.
- A saber cuantas sonrisas habra regalado y a cuantos niños, -as habra echo reir.
- a muchos, incluso hubo momentos en los que mi alma lloraba, pero no podia dejar de sonreir a un niño, porque esa era mi misión.
- Es lógico que llores, pues aunque seas payaso eres humano antes que payaso, asi que también tienes derecho a llorar, pero nunca delante delante de un niño.
En ese instante paso una niña por alli y al ver al payaso se paro y le dijo…
- eh payaso, yo te conozco, una vez cuando estuve enferma y lloraba me hicistes reir y antes de que te diese las gracias, ya te habias ido…..Ahora dejame regalarte una sonrisa.
El payaso, al ver la generosidad de la niña y del mendigo, les regalo una sonrisa y volvio a hacer el mismo payaso que era, cumpliendo su mision de llevar alegria donde hubiere tristeza.
Y colorin, colorado….este cuento…se ha acabado.
Moraleja: Disfrazate de payaso y regala sonrisas del arbol magico que nace en tu corazón, llevando alegria donde veas tristeza.
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